Aunque es probable que de aquí a esta noche haya algún añadido (probable, que no posible, y en cualquier caso la culpa es y será del Gobierno, de Martingo y de Yoko Ono por este orden) voy poniendo una pijada que he bocetado y que representa para mí la España que nos espera en breves. No lo firmamos con el fin de evitar posibles repercusiones jurídicas, claro; tenemos en cuenta que puede quedar gente con buen gusto por ahí, y no es cosa de molestar.
Las hordas de pedigüeños ajenos a la organización habrán de esperar unas horas para ver si se clarifica nuestra postura o simplemente era una fanfarronada en espera de que la Nochevieja se nos echara encima, aprovechando el etilismo de nuestros lectores para escaquearnos. No desesperen.

... Pues no, no va a haber avances. Hasta el año que viene.














