Las cutreñetas están más que paradas. El monstruito me tiene vampirizado (hoy, una hora de meneos cantarines porque no le salía de los cojones dormirse y ello, encima, le ponía de mala hostia simultánea). De modo que voy a intentar revivir esto, de momento y en espera de ver qué ocurre el fin de semana (pero qué digo, si tengo la primera de las ¡cinco! -5- bodas reservadas para este año), tiraré de archivo para sucedanear la cosa.
Y es así, que no de otro modo, como os presento a
Troshinsky. Moscovita de Madrid. Uno de los pocos tipos decentes que te encuentras que, aunque hacen la página con Flash, dejan las imágenes accesibles por ahí para que otros podamos hacerles publicidad.
También tiene
un blog, "Ahora estoy despierto", donde promete, el hombre, un dibujo diario. Se ve que éste aún no ha cumplido con la mamá Naturaleza. Ni con la otra, tampoco.
Ah, y quiero aprovechar la vergüenza propia, que no ajena, que me da lo de que en mi país sea un tema de debate lo del número de mujeres ministrables y ministradas, y que además las críticas sean, por ello, a priori. Démosles tiempo a cagarla primero, como a todo el mundo.